Blog de Neikom sobre control horario, presencia, accesos y produccion

Control horario y de accesos en obra y construcción

En una obra conviven a diario la constructora, media docena de subcontratas, autónomos, transportistas y técnicos que vienen a una visita. La caseta lleva un cuaderno donde algunos firman, la valla tiene un hueco por el que se pasa sin dar la vuelta y, si mañana hay un accidente, reconstruir quién estaba dentro y desde qué hora es un ejercicio de memoria colectiva.

Este artículo explica cómo se controla el acceso a una obra y se registra la jornada sin llenar la caseta de papeles.

Dos obligaciones distintas que se resuelven juntas

Conviene separarlas, porque mucha gente las mezcla:

El registro de jornada del artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores: cada empresa debe registrar la jornada de sus propios trabajadores, con hora concreta de inicio y fin, y conservarlo cuatro años. Esto afecta a la constructora respecto de su personal y a cada subcontrata respecto del suyo.

La coordinación de actividades empresariales, regulada en el Real Decreto 171/2004, que desarrolla el artículo 24 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales. Se aplica siempre que dos o más empresas concurren en un mismo centro de trabajo, y en construcción se completa con lo previsto en el Real Decreto 1627/1997. La empresa principal debe exigir por escrito, antes del inicio y durante la actividad, que las contratistas y subcontratistas acrediten su evaluación de riesgos, su planificación preventiva y la formación e información de sus trabajadores.

La segunda obligación es la que convierte el control de accesos en algo más que seguridad: si no puede acreditar quién entró, tampoco puede acreditar que solo entró quien tenía la documentación en regla.

Por qué el cuaderno de la caseta no aguanta

Los cuatro fallos son siempre los mismos:

  • No se rellena. A las siete de la mañana, con veinte personas entrando a la vez, nadie firma.
  • Se rellena a posteriori, y entonces deja de ser un registro para ser una estimación.
  • No cruza con la documentación. Que alguien firme no significa que su empresa tuviera la coordinación al día.
  • No sobrevive a la obra. Cuando la obra acaba, el cuaderno desaparece; la obligación de conservar cuatro años, no.

Qué equipo aguanta una obra

Aquí la selección de hardware no es un detalle estético: el equipo va a estar a la intemperie, con polvo de cemento, golpes de material y temperaturas de julio y de enero.

Las características que de verdad importan:

  • Protección frente a polvo y agua. Un IP67 aguanta lo que en una obra es un martes cualquiera.
  • Resistencia mecánica. El grado IK indica la resistencia a impactos; un IK09 soporta golpes que dejarían inservible a un lector de oficina.
  • Lectura con guantes. Esto descarta de entrada la huella dactilar en la mayoría de tajos: nadie se va a quitar el guante veinte veces al día.
  • Funcionamiento autónomo. El equipo debe seguir registrando aunque se caiga la conexión, que en una obra se cae.
  • Alimentación resuelta, con la obra en fases y el cuadro cambiando de sitio.

En la práctica esto lleva a dos familias de equipo: lector de tarjeta de proximidad para intemperie, o teclado antivandálico como el KeyPad Prox, que admite código o tarjeta y está pensado para exteriores. Cuando el punto de acceso es crítico y hay que reforzar la identificación, equipos de gama alta como el Suprema BioLite N2 combinan IP67 e IK09 con lectura de tarjeta y capacidad para miles de usuarios.

Torno o barrera: cuándo compensa

Un lector en la valla registra a quien pasa la tarjeta. Un torno impide pasar a quien no lo hace. La diferencia de precio es notable y la decisión depende de una pregunta: ¿el problema es documentar o es impedir?

En obras pequeñas con un solo acceso y cuadrilla estable, el lector basta. En obras grandes, con muchas subcontratas y rotación diaria, el torno se paga solo, porque el registro deja de depender de la buena voluntad.

Y no olvide el acceso de vehículos, que en obra suele ser el punto más descontrolado: camiones, hormigoneras y grúas entrando sin ningún registro. La lectura de matrícula funciona bien aquí porque no exige preparar los vehículos, que además cambian cada día. Lo comparamos en acceso de vehículos: matrícula o teletag.

Las subcontratas: el diseño que funciona

La regla es sencilla y evita el 90 % de los problemas: una credencial se activa cuando la documentación está en regla y caduca sola.

En la práctica:

  • Un perfil por subcontrata, no credenciales sueltas a nombre de la constructora.
  • Vigencia limitada, alineada con la duración prevista de sus trabajos. Si se prorroga, se renueva; si no, se apaga sola.
  • Franja horaria propia. Quien trabaja de 8:00 a 18:00 no necesita entrar de madrugada.
  • Visitas con credencial temporal que caduca el mismo día.

Ese automatismo es lo que evita la conversación incómoda de "esta empresa lleva tres semanas sin la documentación actualizada pero sus tarjetas siguen abriendo".

Lo que se gana en una emergencia

Es el argumento que más pesa cuando lo explicamos al jefe de obra. En una evacuación, el sistema puede darle en el acto el listado de quién ha entrado y no ha salido, con nombre y empresa.

Sin eso, el recuento se hace preguntando a los encargados. Con una obra de cien personas y siete subcontratas, la diferencia entre las dos situaciones es enorme.

Conviene además tener previsto qué ocurre con las puertas y tornos si se corta la luz o hay evacuación. Eso se decide con el coordinador de seguridad y salud, no con el instalador.

Lo que casi siempre falta en el presupuesto

  • Quién da de alta y de baja a la gente, y con qué agilidad. Si hay que llamar a oficina central, el torno acabará bloqueado con un tablón.
  • El plan B cuando algo falla: siempre hace falta una vía manual prevista y comunicada.
  • El traslado. La obra termina y el equipo debe poder desmontarse y reinstalarse en la siguiente. Merece la pena elegir pensando en eso.
  • La conservación de los datos cuatro años después de que la obra ya no exista.

Antes de decidir

Las obligaciones de coordinación de actividades, la documentación exigible a las subcontratas y los requisitos del registro de jornada dependen de la norma vigente y del convenio aplicable. Contraste el detalle con su servicio de prevención y su asesor laboral antes de definir el procedimiento.

Si quiere que valoremos su caso, cuéntenos cómo es la obra: cuántos accesos, cuántas empresas concurren, si entran vehículos pesados y cuánto va a durar. Con eso se ve enseguida si le basta un lector o necesita torno.

We use cookies

Usamos cookies en nuestro sitio web. Algunas de ellas son esenciales para el funcionamiento del sitio, mientras que otras nos ayudan a mejorar el sitio web y también la experiencia del usuario (cookies de rastreo). Puedes decidir por ti mismo si quieres permitir el uso de las cookies. Ten en cuenta que si las rechazas, puede que no puedas usar todas las funcionalidades del sitio web.